Tuferas en La Rioja

Escrito el 13 13UTC diciembre 2012 en General | 0 comentarios

La tufera es generalmente conocida en el mundo vinícola como el agujero que se abría en el techo de las bodegas o calados tradicionales con un único fin: el tufo debía salir por aquel agujero. En muchas ocasiones aquel orificio estaba y está protegido por una especie de chimenea ascendente para permitir una mejor ventilación y dejar salir este gas mortal.

El tufo, por si alguno aún no sabe de qué estamos hablando, se trata de un gas producido por la fermentación que desencadenan las levaduras y los azúcares del mosto, transformándose en alcohol y pasando de mosto a vino. El tufo de forma más científica diremos que esta compuesto de anhídrido carbónico.

La palabra tufera en la zona de La Rioja es también considerada como el ventilador, lo normal era accionarla con la mano, en definitiva tenía la misma utilidad, facilitar la salida del tufo a través de la abertura hecha en el techo.

Una vez conocida la función de la tufera y del tufo, podremos comprender mejor porque el paisaje de La Rioja y en concreto de los pueblos vinícolas está bañado en muchas zonas por pequeñas y grandes chimeneas en su mayoría de piedra de sillería, aunque también existen de otros materiales.

Estas construcciones recorren las pequeñas colinas de los pueblos donde antes y ahora se asistan barrios de bodegas o calados tradicionales. Los calados o bodegas tradicionales como ya hemos comentado en algún otro post, son las cuevas excavadas en la misma roca de la colina por ello vemos como coronas las tuferas dichos montes de la zona.

Estos calados necesitaban una solución para poder sacar el tufo de su interior, ya que en muchos casos producía la muerte de aquellos que lo inhalaban. Es por ello que se inventaron las tuferas. La primeras tuferas datan del siglo XIX. Por otra parte, los calados hay muchos cifrados en la edad media, siglo XV y XVI.

Una anécdota sobre el tufo es que muchos bodegueros al no contar con la tufera o aún contando con ella, descendían los peldaños que daban acceso al calado o bodega con una pequeña vela. Si esta se apagaba, había que salir a toda velocidad porque ello significaba que no había oxigeno. Este es el problema que ocasiona el tufo, la falta de oxigeno.

Mi Propia Bodega os espera para rehabilitar un calado con su tufera o tuferas, ya que algunos calados contaban con más de una tufera.